Casi todo el mundo asume que alquilar una pantalla LED cinco días cuesta cinco
veces lo que un día. No funciona así, y la diferencia es grande: entenderla puede
cambiar cómo planteas el evento.
El segundo día dobla la tarifa; el tercero y el cuarto no suben
El alquiler se calcula por metro cuadrado y día, pero el precio no crece
día a día. La escala real es esta:
- 1 día — tarifa simple.
- 2, 3 o 4 días — el doble de la tarifa de un día. Los tres
cuestan exactamente lo mismo. - A partir del quinto día — cada jornada adicional suma media
tarifa: 5 días es ×2,5; 6 días, ×3; 7 días, ×3,5; y así sucesivamente.
Con números: 20 m² de P3.91 exterior a 110 €/m² y día salen por 2.200 € en un
evento de un día. Dos, tres o cuatro días cuestan 4.400 €. Cinco días, 5.500 €.
Una semana completa, 7.700 €.
Lo interesante es el coste por jornada: 2.200 € el día suelto, 1.467 €
si son tres días, y 1.100 € a partir del cuarto. Desde ahí se queda clavado en la
mitad de lo que cuesta una jornada suelta, dure lo que dure el evento.
Por qué el precio funciona así
Porque el grueso del coste no está en los días que la pantalla esté encendida.
Está en el transporte, el montaje, el desmontaje y la inmovilización del material,
y eso ocurre una sola vez tengas la pantalla un día o una semana.
Lo que sí se suma aparte es el técnico, si lo quieres durante
el evento, porque son jornadas de una persona. Y el desplazamiento, que se cobra
una vez por servicio, no por día: los primeros 50 km desde nuestra base en Lorquí
(Murcia) no se cobran, y a partir de ahí van 0,40 €/km de exceso ida y vuelta.
Qué significa esto para planificar
Si dudas entre uno y dos días, casi siempre compensa el segundo.
Montar el día antes te da margen para probar contenido, ajustar encuadre y detectar
problemas sin el público delante. Y como el tercer y el cuarto día no suben la tarifa, ese margen de montaje sale literalmente gratis.
Si el evento se reparte en fechas separadas —dos fines de
semana, por ejemplo— ya no es un alquiler continuo: son dos servicios, con dos
montajes y dos transportes. Suele salir mejor concentrarlo.
Giras y campañas con varias plazas
Cuando el mismo montaje viaja por varias ciudades, el planteamiento cambia otra
vez. Aquí lo que manda es la ruta:
- El orden de las ciudades importa. Un recorrido que sube por la
costa cuesta menos que uno que zigzaguea, aunque sean las mismas plazas. - Los días muertos entre fechas también cuentan: el material
está inmovilizado aunque no se use. - Se presupuesta en conjunto, no fecha a fecha. Contratar cinco
alquileres sueltos sale bastante peor que una gira cerrada.
Si estás montando una gira, dinos las plazas y las fechas aunque no estén
cerradas del todo: con eso ya se puede ver si conviene reordenarlas.
Qué preguntar antes de contratar
- ¿Cómo escala la tarifa a partir del segundo día, y qué pasa del quinto en adelante?
- ¿El técnico se cobra por jornada o va por servicio?
- ¿El desplazamiento es único o se repite en cada fecha?
- En gira: ¿el presupuesto es conjunto o suma de servicios sueltos?
Puedes ver cómo queda tu caso concreto en la
calculadora de
precios, que aplica la tarifa de días automáticamente, o repasar las
condiciones en alquiler de
pantallas LED. Para festivales de varios días, mira también
pantallas LED para
conciertos y escenarios.